Publicado por editorbfc - 15/06/2011

El momento en que los padres deciden cortar el pelo a su hijo por primera vez debe ser bien meditado antes. Hay que desterrar algunas creencias populares y pensar en el estilo que mejor le irá al pequeño, por encima de preferencias personales. No hay por qué mirar simplemente la utilidad del corte; un bebé tiene derecho, como todos nosotros, a llevar el que más le favorezca.

No es necesario cortar el pelo enseguida. Hay padres que lo hacen incluso a las pocas horas de nacer, pero esto no tiene demasiado sentido; el pelo con el que el bebé llega al mundo es provisional y se pierde a las pocas semanas, en gran parte, para dar paso a otro mucho más fuerte. Por supuesto, la cantidad y el grosor final estarán en relación con el cabello de sus progenitores.

Tampoco es cierta la leyenda urbana que dice que con el pelo rapado se conseguirá un pelo más sano. La única razón por la que un médico aconsejaría esta medida es por motivos de salud, por ejemplo ante la aparición de una dermatitis. Como hemos comentado, es una decisión meramente estética.

Muchos padres deciden realizar por sí mismos el primer corte de pelo, para ahorrar al pequeño el episodio de acudir a la peluquería, que puede ser bastante incómodo si su edad es todavía muy corta. En este caso, existen maquinillas y tijeras especialmente diseñadas que podemos encontrar en cualquier tienda de objetos infantiles; es muy recomendable utilizarlas, puesto que está preparadas para tratar con sumo cuidado su cuero cabelludo. Para que el niño se encuentre relajado y no se revuelva, lo mejor es cortar el pelo después del baño.

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